Hace días tuve la oportunidad de apoyar a una microempresa, llamémosle “Le Gpop”, que tiene contratadas a varias personas en diferentes áreas: administración, cobranza, atención al cliente, manejo de redes y marketing, ventas, almacenista, entre otras. Algunos de ellos ya tienen tiempo trabajando en la organización y otros se contratan por temporadas. “Le Gpop” empleaba y solicitaba los servicios antes referidos sin contrato porque no veía la necesidad, los consideraba que era un gasto innecesario. Tampoco contaba con la marca registrada de sus productos.
Sin embargo, los problemas comenzaron a llegar, primero por la falta de contratos, ya que si bien, los puestos estan definidos para las personas que colaboran en “Le Gpop” en ocasiones realizaban funciones que no le correspondían o simplemente las dejaban de hacer ante la falta de claridad, esa situación comenzó a escalar de tal manera que la buena relación del personal y de los prestadores de servicios dejó de existir a tal grado que la microempresa “Le Gpop” fue demandada por personas que ejecutaban funciones de forma temporal. Otro problema que surgió fue el uso de la marca por otro establecimiento, a tal grado que causó confusión en el consumidor y captó clientes ante esa confusión.

Así “Le Gpop”, solicita nuestro apoyo. Comenzamos con un análisis general para definir puestos permanentes, roles y actividades esporádicas; después identificamos aquellas actividades indispensables para el buen funcionamiento de “Le Gpop”, conforme avanzamos en el análisis, detectamos que la microempresa comparte información de valor que constituye los famosos secretos industriales y que no cuenta con registros y supervisión en la propiedad intelectual y tampoco con una estrategia legal.
Logramos poner orden en una microempresa con una gran propiedad intelectual, nos contrataron con una iguala mensual para asistir con:
- Registro de la marca, slogan, empaque, en sí, con la imagen comercial. Ahora, ante las reformas de la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial, se está planeando la protección de una marca multimedia.
- Redacción de contratos laborales con cláusulas correctas con sus empleados que desarrollan activos intangibles con su creatividad y cláusula de competencia desleal
- Acuerdos confidenciales con el trabajador como con el prestador de servicios para proteger a la lista de sus proveedores, inventarios, clientes, rutas, elaboración de productos, archivo en su software, entre otros
- Celebración de contratos con artistas para el desarrollo de diseños, dibujos, personajes, jingles, videos promocionales y fotografías
- Autorización de uso de imagen para promocionar los productos
- Contratos de autorización de uso de derechos de terceras personas (colaboraciones, licencias)
Si tu emprendimiento comprende propiedad intelectual y no cuentas con apoyo legal, con gusto podemos agendar una cita y platicar de los beneficios y proponerte un esquema de servicio que cubra todos o algunos de los puntos antes referidos.